miércoles, 28 de octubre de 2026

Zc 12.10 , puerta para la unión.

 Zc 12. 10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito. 

“No es lo mismo sentirse culpable que sentirse responsable. No se han podido afligir realmente o, mejor dicho, pura y simplemente por Él y con Él porque se les generó y transmitió un sentido y sentimiento de culpa.
La culpa no es una aceptación. En la culpa no hay un olvido de sí mismo por mirar sólo al otro, en la culpa se esconde el ego y uno se apresta a huir. 
Hay que quitar el sentimiento de culpa para que puedan, afligidos por Él y no por sí mismos, llorar.
Ya lo dijeron: llorarán como por hijo unigénito. Porque cuando un hijo muere la aflicción no está por uno mismo sino porque él marchó y no vivió ni vivirá su vida.
Pero no es este el caso porque no se llora por la muerte, el acento no está tanto en la muerte como en el sufrimiento.
Se llora por lo que sufrió. 
Y en llegar a este punto, cuando uno conecta con ese sufrimiento sólo ansía aliviarlo, compartirlo para aliviarle y ahí descubre el Amor, y ese Amor lo ducha y lo limpia, ese Amor lo transforma, en continuas expansiones, en espiral creciente hasta que lo asemeja a Él mismo.
Así tocado lo va elevando en conciencia. El olvido de uno mismo en la fusión con el Amado hace que vea a los hombres como Él los mira: hambrientos, sedientos, heridos, ciegos, cojos, mortecinos o rematadamente locos, y poco a poco de esa visión unida salen las fuerzas que expanden el corazón, alargan los brazos, multiplican las manos, ponen alas a los pies, derraman palabra que sana, argumentos que derriban.
Así es el proceso de unión. Y así como Él vino y en su entorno derramó sanidad, cuidado, compasión, sabiduría, ternura…así cada cual que se une a Él va derramando lo mismo. Y cuanta mayor es la unión mayor es la proyección, aunque en aquel momento tal persona pase desconocida"
Elspeth 2011

Divinizando

 " Dios es amor; su naturaleza, amorosa. Hace el bien porque Él es el Bien del que todo bien emana, no puede hacer otra cosa, es su naturaleza.

Se me dijo “ámalo todo” y cuando pregunté por ese “todo” se me recalcó: “absolutamente todo” “¿hasta esta hierba con ese insecto que veo?”  “Sí”. En su momento no acababa de entender y por mucho tiempo se me educó en discernir entre lo profano y lo santo, y yo aún no comprendía. Me debatía entre lo humano y lo divino, y ahora creo haber comprendido que es una división equívoca. No hay tal cosa o, mejor dicho, quien vaya amando a Dios, aproximándose a Él, encontrará que la frontera se desdibuja pues desde el amor todo es divino, o si se quiere expresar de otra forma el plan es que lo divino tiña, transforme, invada todo ámbito para que todo sea de Dios.

Los ámbitos pueden ser muchos, pero desde un ser “apegado a Dios” todos quedan dentro de Su Ámbito. No hay ámbito que no pueda ser “divinizado” para aquél que amando se mueva en él. Tal hizo Jesús: todo era para Dios, el mundo sería para Dios.

Jn 16.33 “Yo he vencido al mundo”  Jn 12. 47 porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.

Porque Él, Jesús, es el Amor de Dios al mundo (Jn 3.16). Y  ahora veo que cuando Jesús hacía un bien en concreto a un enfermo (lo digo como ejemplo) no había separación entre lo “humano” y lo “divino” porque a través de lo humano, la sanación física de una enfermedad, Jesús hacía otro bien que antes yo llamaba “divino”, ya fuera una enseñanza espiritual o una señal profética. Así pues del mismo modo que Dios divinizó lo humano a través de Jesús, cualquiera que quiera ser su discípulo debe divinizar cualquier cosa que haga en su vida. Cualquier acto de un verdadero servidor de Cristo debe ser una señal para los hombres del Amor de Dios."

Elspeth 2010

domingo, 18 de octubre de 2026

De regalos

 

"Soy Regalo del Padre Jn 4.10 a vosotros.

Tú haces regalos y consideras que a veces aciertas y a veces no. También has experimentado que algunos regalos no han sido bien recibidos (más allá de la cortesía) o han sido arrinconados, rotos, pronto desechados, no valorados o no les han sacado todo el provecho que encerraban.

Pues lo mismo ha pasado Conmigo como Regalo. Unos lo han recibido, valorado, cuidado, usado, amado; otros no lo han recibido bien, no lo han valorado, lo han desechado o no lo han aprovechado todo lo que podían..."

"El mejor regalo al Padre es ponerse, saberse, aceptarse, derramarse en sus manos infinitas. 

El mejor regalo para Mi es que mi mensaje lo hayas escuchado, comprendido, aceptado, bendecido y hecho acto." 


viernes, 11 de septiembre de 2026

La venida del Espíritu Santo

 


Voz de Jehová que derrama llamas de fuego Sal 29.7

 El que hace a los vientos sus mensajeros, Y a las flamas de fuego sus ministros.Sal 104.4

¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?Je 23.29 

Hch 2. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

"La venida del Espíritu Santo en realidad fue la explosión del Amor en sus corazones; el Amor señoreando por fin en ellos, barriendo "humanidades"  (miedos, prejuicios...) y comprendiendo lo no comprendido hasta entonces de las enseñanzas del Maestro. 

Las llamas de fuego simbolizando el Amor recibido y ahora ardiendo en sus corazones iluminando la Palabra atesorada en sus mentes."

Elspeth 3-2024
 

Templos de Dios

 

Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. Jn 14.23

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Ap 3.20

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 1 Co 3.16

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 1 Co 6.19

 

"Tú, Espíritu, eres Amor, Naturaleza divina manifestada en misericordia como Padre y en Compasión como Hijo y hermano de quienes aceptan ser hechos hijos del Padre y templos del Trino Amor"

"Mi Corazón es el Amor, el Espíritu. Cuando tú amas estás en Él y Él en ti, y en Él estamos Padre y Yo "