"Hay árboles que son los profetas, pero Tú eres el Rey de los profetas, el Árbol, y puesto que de ti toman todos, de ti toman la Vida; Tú eres el Árbol de la Vida Ap 22.2. De Ti , de tu corazón traspasado brota agua y sangre, un río de Vida; se tome como se tome ya sea como simbolismo de un parto como que de ti sale toda enseñanza, toda Sabiduría de Dios porque en Ti estaban y están escondidos todos los tesoros de Sabiduría de Dios y, traspasado tu corazón salen como un río.
Ezequiel no tenía la perspectiva de Juan porque Tú aún no habías encarnado, por eso, para él en el mundo tu Voz estaba en los profetas, árboles que daban hojas para sanidad, pero Juan te vio, te oyó, bebió del río que brotaba de Ti ya que estaba al pie de la cruz donde tú estabas colgado de un madero como la verdadera Vid que eres, así que no me extrañara que viera el Árbol de la Vida."
Ez 47.12 Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.