domingo, 8 de marzo de 2015

Parábola de la olla hirviente


Ez 24 Parábola de la olla hirviente
1Vino a mí palabra de Jehová en el año noveno, en el mes décimo, a los diez días del mes, diciendo:
2 Hijo de hombre, escribe la fecha de este día; el rey de Babilonia puso sitio a Jerusalén este mismo día.3 Y habla por parábola a la casa rebelde, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Pon una olla, ponla, y echa también en ella agua;4 junta sus piezas de carne en ella; todas buenas piezas, pierna y espalda; llénala de huesos escogidos.5 Toma una oveja escogida, y también enciende los huesos debajo de ella; haz que hierva bien; cuece también sus huesos dentro de ella.
6 Pues así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de la ciudad de sangres, de la olla herrumbrosa cuya herrumbre no ha sido quitada! Por sus piezas, por sus piezas sácala, sin echar suerte sobre ella.7 Porque su sangre está en medio de ella; sobre una piedra alisada la ha derramado; no la derramó sobre la tierra para que fuese cubierta con polvo.8 Habiendo, pues, hecho subir la ira para hacer venganza, yo pondré su sangre sobre la dura piedra, para que no sea cubierta.9 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de la ciudad de sangres! Pues también haré yo gran hoguera, 10 multiplicando la leña, y encendiendo el fuego para consumir la carne y hacer la salsa; y los huesos serán quemados.11 Asentando después la olla vacía sobre sus brasas, para que se caldee, y se queme su fondo, y se funda en ella su suciedad, y se consuma su herrumbre.12 En vano se cansó, y no salió de ella su mucha herrumbre. Sólo en fuego será su herrumbre consumida.13 En tu inmunda lujuria padecerás, porque te limpié, y tú no te limpiaste de tu inmundicia; nunca más te limpiarás, hasta que yo sacie mi ira sobre ti.14 Yo Jehová he hablado; vendrá, y yo lo haré. No me volveré atrás, ni tendré misericordia, ni me arrepentiré; según tus caminos y tus obras te juzgarán, dice Jehová el Señor.

Esta parábola retoma lo escrito por Ezequiel en  el capítulo 11. Me permito alternar con palabras del Señor que entiendo lo aclaran y porque Él dijo:
Jn 12. 48 El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.49 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.

Ez 11. Reprensión de los príncipes malvados
1 El Espíritu me elevó, y me llevó por la puerta oriental de la casa de Jehová, la cual mira hacia el oriente; y he aquí a la entrada de la puerta veinticinco hombres, entre los cuales vi a Jaazanías hijo de Azur y a Pelatías hijo de Benaía, principales del pueblo.2 Y me dijo: Hijo de hombre, estos son los hombres que maquinan perversidad, y dan en esta ciudad mal consejo; 3 los cuales dicen: No será tan pronto; edifiquemos casas; esta será la olla, y nosotros la carne.

Lc 12. 15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho.17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.
Job 34.29 Si él diere reposo, ¿quién inquietará? Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará? Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre;

Ez11. 4 Por tanto profetiza contra ellos; profetiza, hijo de hombre.
5 Y vino sobre mí el Espíritu de Jehová, y me dijo: Di: Así ha dicho Jehová: Así habéis hablado, oh casa de Israel, y las cosas que suben a vuestro espíritu, yo las he entendido.6 Habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad, y habéis llenado de muertos sus calles.7 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Vuestros muertos que habéis puesto en medio de ella, ellos son la carne, y ella es la olla;

Mt 23. 37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados!
Mt 23.29 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, 30 y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas.31 Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.32 ¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres!33 ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?34 Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad;35 para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar.36 De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

Ez 11. 7 mas yo os sacaré a vosotros de en medio de ella.8 Espada habéis temido, y espada traeré sobre vosotros, dice Jehová el Señor. 9 Y os sacaré de en medio de ella, y os entregaré en manos de extraños, y haré juicios entre vosotros.10 A espada caeréis; en los límites de Israel os juzgaré, y sabréis que yo soy Jehová.11 La ciudad no os será por olla, ni vosotros seréis en medio de ella la carne; en los límites de Israel os juzgaré.

Lc 21. 20 Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.21 Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.22 Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.23 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo.24 Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.

El sitio de Jerusalén empezó el año 70 d. C.  Fue seguido por la caída de Masada en el año 73. El ejército romano, dirigido por el futuro emperador Tito sitió y conquistó la ciudad de Jerusalén, que había estado ocupada por sus defensores judíos en el año 66 d. C. La ciudad y su famoso templo fueron destruidos el mismo año de su conquista.
Josefo afirma que 1.110.000 personas murieron durante el asedio, de los cuales la mayoría eran judíos. Además, 97.000 fueron capturados y esclavizados. Muchos huyeron a las zonas de todo el Mediterráneo. Tito se negó a aceptar una corona de la victoria decretada por el Senado de Roma, ya que "no hay mérito en derrotar un pueblo abandonado por su propio Dios".

Ez 11. 12 Y sabréis que yo soy Jehová; porque no habéis andado en mis estatutos, ni habéis obedecido mis decretos, sino según las costumbres de las naciones que os rodean habéis hecho.
Jn 7. 19 ¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley?
Mr 7. 9Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.
13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.
En definitiva:
Os 4. Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. 

¿Qué conocimiento?
Lc 19. 43 Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán,44 y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.

¿Qué visitación?
Is 52. 6 Por tanto, mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente.7 ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!


Elspeth
Citas de Reina Valera 1960

martes, 6 de enero de 2015

Tres pastores destruidos. Zc 11.8

Zc 11. 8 Y destruí a tres pastores en un mes; pues mi alma se impacientó contra ellos, y también el alma de ellos me aborreció a mí.

¿Quiénes eran? ¿Cuándo sucedió?

 Los filisteos capturan el arca


1 S 4.11 Y el arca de Dios fue tomada, y muertos los dos hijos de Elí, Ofni y Finees.
12 Y corriendo de la batalla un hombre de Benjamín, llegó el mismo día a Silo, rotos sus vestidos y tierra sobre su cabeza; 13 y cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en una silla vigilando junto al camino, porque su corazón estaba temblando por causa del arca de Dios. Llegado, pues, aquel hombre a la ciudad, y dadas las nuevas, toda la ciudad gritó. 14 Cuando Elí oyó el estruendo de la gritería, dijo: ¿Qué estruendo de alboroto es este? Y aquel hombre vino aprisa y dio las nuevas a Elí.
15 Era ya Elí de edad de noventa y ocho años, y sus ojos se habían oscurecido, de modo que no podía ver.16 Dijo, pues, aquel hombre a Elí: Yo vengo de la batalla, he escapado hoy del combate. Y Elí dijo: ¿Qué ha acontecido, hijo mío? 17 Y el mensajero respondió diciendo: Israel huyó delante de los filisteos, y también fue hecha gran mortandad en el pueblo; y también tus dos hijos, Ofni y Finees, fueron muertos, y el arca de Dios ha sido tomada.
18 Y aconteció que cuando él hizo mención del arca de Dios, Elí cayó hacia atrás de la silla al lado de la puerta, y se desnucó y murió; porque era hombre viejo y pesado. Y había juzgado a Israel cuarenta años. 


¿Por qué sucedió? 
1 S 2. El pecado de los hijos de Elí
12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.
13 Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes,14 y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo.15 Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda.16 Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza.
17 Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová. 

No respetaban las leyes recogidas en Levítico en cuanto a que tomaban la carne que querían sin mirar qué porciones les estaba permitido, las hurtaban crudas (sin cocer por tanto sin respetar el ritual establecido), tomaban la grosura cuando esta debía ser quemada e incluso si el oficiante instaba a respetar las leyes le amedentraban-abuso de poder-.


Otro pecado que cometían está recogido en el siguiente texto que habla del pecado de Elí. 

El pecado de Elí
22 Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. 23 Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. 24 No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.
25 Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.

27 Y vino un varón de Dios a Elí, y le dijo: Así ha dicho Jehová: ¿No me manifesté yo claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto en casa de Faraón? 28 Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase incienso, y llevase efod delante de mí; y di a la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel. 29 ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel? 30 Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.
31 He aquí, vienen días en que cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que no haya anciano en tu casa. 32 Verás tu casa humillada, mientras Dios colma de bienes a Israel; y en ningún tiempo habrá anciano en tu casa. 33 El varón de los tuyos que yo no corte de mi altar, será para consumir tus ojos y llenar tu alma de dolor; y todos los nacidos en tu casa morirán en la edad viril.
34 Y te será por señal esto que acontecerá a tus dos hijos, Ofni y Finees: ambos morirán en un día.

1 S 3. 11 Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos.12 Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. 13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.


Elspeth. Enero 2015

Citas de Reina Valera 1960

sábado, 3 de enero de 2015

Vestiduras blancas

 Ap 19. 8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

Que las vestiduras blancas tienen que ver con las obras se puede ver, por contraste, en
Ap 3. 2 Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. 

Y también en 
Ap 3. 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

¿Cómo seguir este consejo?
Ap 7. 13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?
14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.  
Lc 7. 47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho

Ese "amó mucho" me parece que suele pensarse en la horizontal, es decir, el amar a los demás humanos  traduciéndose en acciones de justicia social, obras de caridad, entrega a causas nobles, etc.
Pienso que no se hace el mismo hincapié en la vertical, esto es, en el amar a Dios y a Jesús, cosa que nos señala el episodio cuando leemos  "Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra". Mt 26. 10
Quizás como mucho se piensa en amar a Dios como una suerte de sentimientos, rezos, adoraciones varias, alabanzas, etc.
No pretendo en absoluto menospreciar todo ello sólo quiero expresar que me parece que queda cojo porque amarles creo entender que supone colaborar en su Obra y no se puede colaborar con algo que no se entiende ni conoce, o mejor dicho, es proporcional el entendimiento y conocimiento de Ellos y su Obra a la colaboración que uno puede aportar.

Je 9. 24 Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.

Ese entendimiento y conocimiento es un proceso inacabable y pasa por alistar no sólo el corazón sino también la mente  porque es necesario que ella se aplique a conocer y entender qué y cómo han querido expresarse a los humanos. Y esto es obra, acción  justa de alguien que por el hecho de disponerse es visto como "apartado" (santo) para Dios. En ese sentido los vestidos van recibiendo "blancura".
Es un proceso que lleva implícito un estudio de los lenguajes utilizados en la Biblia que son múltiples y entrelazados. Cómo comenté en otra entrada del blog siete lenguajes básicos son utilizados
  Pr 9.1 La sabiduría edificó su casa, Labró sus siete columnas.
y no es casualidad que se correspondan con siete colores del arco iris(símbolo) ya que si el arco iris es resultado de la descomposición de la luz, lo inverso, estos es su "composición",  daría la luz blanca ¿cierto?. Desde esa óptica cabría decir que en la medida que uno pudiera  percibir, conocer, entender y asimilar los lenguajes utilizados por Dios en la Biblia  resultaría  que sus  "vestiduras" irían tornándose blancas; en cambio si uno sólo entendiera el lenguaje simbólico su vestidura sería más bien violeta o si sólo el sacerdotal sería amarillo y así múltiples combinaciones.
Y de nuevo ahí aparece el significado de obra como acción visible fruto del progresivo conocimiento y entendimiento.
Mt 5. 16 Así alumbre vuestra luz (Pr 6. 23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz ) delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Jn 17. 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos
Mt 28. 19 Por tanto, id, y haced discípulos (alumnos, estudiantes, aprendices) a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Elspeth. Enero 2015
Todas las citas pertenecen a Reina Valera 1960

domingo, 21 de diciembre de 2014

Sansón y Juan Bautista

Sansón signifca pequeño sol y ¿qué fue Juan Bautista comparado con Jesús, sol de justicia (perdón), sino un pequeño sol?
 Jn 5. 33 Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.
 35 El era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. 
Lc 1. 76 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;
77 Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, Para perdón de sus pecados,
78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó desde lo alto la aurora,
79 Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz. 


 Hay  paralelismos entre Sansón y Juan Bautista  que se pueden observar en la narración bíblica : 

---las respectivas madres eran estériles
Ju 13.  Y había un hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, y nunca había tenido hijos. 
Lc 1. 5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet.Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.
Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada. 

---en los dos casos interviene un ángel
Ju 13. 3 A esta mujer apareció el ángel de Jehová, y le dijo: He aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos; pero concebirás y darás a luz un hijo.
  Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento
Lc 1. 11 Y se le apareció ( a Zacarías) un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso
y le anunció el nacimiento de Juan.
En la narración respecto a Sansón se dice que se le aparece a la mujer, en cambio en el de Juan, a Zacarías. Cabría preguntarse si cuando el ángel le dice que no le ha creído no sería porque antes el ángel se lo había dicho a la mujer y Zacarías, su marido, no lo había creído.


--son las madres las que ponen el nombre
Ju 13. 24 Y la mujer dio a luz un hijo, y le puso por nombre Sansón. Y el niño creció, y Jehová lo bendijo. 
Lc 1. 59 Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; 60 pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan.
Este detalle refuerza la pregunta de si no fue primero a Elisabet a quien se apareció el ángel 

--nazareos
Ju 13. 7 este niño será nazareo a Dios desde su nacimiento hasta el día de su muerte. 
Mt 11. 18 Porque vino Juan, que ni comía ni bebía,
Mt 3. Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.

-- el espíritu
Ju 13. 25 Y el Espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él
Lc 1.  80 Y el niño (Juan) crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel. 

--dos mujeres les dañan: Dalila y Herodías
 Ju 16. 19 Y ella hizo que él (Sansón) se durmiese sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza; y ella comenzó a afligirlo, pues su fuerza se apartó de él. 
 Mt 14. 3 Porque Herodes había prendido a Juan, y le había encadenado y metido en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano


Elspeth 12-14

Citas de Reina Valera 1960




domingo, 14 de diciembre de 2014

Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres



Lc 2. 13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
14 !!Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Habla de dos conceptos: paz y voluntad.
Respecto a la voluntad  como en tantas otras ocasiones, a lo largo del tiempo, hombres han cambiado el sentido (y la letra en ciertas traducciones) de lo expresado. Así, se ha hecho popular la expresión " y paz a los hombres de buena voluntad".
No es un cambio menor el realizado ya que pasa de decir que es la buena voluntad de Dios para con los hombres el que nazca Jesús a que la buena voluntad reside en los hombres.
 
En realidad manifiesta poca comprensión y/o respeto a lo que dice el Señor , el cual dijo
Mt 9. 13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Así que  incluso la frase popular debería ser cambiada pues vino a llamar no a los de buena voluntad sino a los de mala para que cambiaran. 
La buena voluntad de Dios para con los hombres...
Jn 3. 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 


Respecto a la paz habría qué preguntarse qué paz es la que anuncian los ángeles y ahí de nuevo, para mí, la respuesta es la misma: Jesús trae la paz de Dios, de la misma manera que es manifestación de la buena voluntad de Dios para con los hombres.

Pero ¿cuál es es esa paz? No debe ser la que entiende el mundo ya que Jesús dice:
Jn 14. 27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da

Lo que creo entender es que el concepto de paz al uso como ausencia de guerras, tensiones, conflictos, agresiones etc no es el mismo concepto que tiene Jesús, ni Dios.
 Jn 16. 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Tener paz, pues,  no es sinónimo de no sufrir penas, no sentir dolores de uno u otro tipo, no ser golpeados por un conflicto u otro. Parece que tener paz va por la línea de no tener miedo
Jn 14. 27 No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Creo que en general el mayor miedo del hombre  (aunque adopte diferentes vestiduras o racionalmente lo domestique) es el miedo al dolor y a la muerte. Tanto uno como otra pueden ser de diferentes ámbitos: miedo a una enfermedad, miedo a ser rechazado, miedo a ser menospreciado, miedo a que otro sepa más y nos pueda dominar, miedo a no ser amado,miedo a lo desconocido, miedo a no ser escuchado, miedo a ser explotado...
Y puede ser un miedo individual o grupal
Job 34. 29 Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre
Por ejemplo, cuando una nación agrede a otra ¿no hay implícito, tras la aparente ambición, un miedo inconsciente  a que esa nación pueda hacerse tan fuerte y poderosa que la ponga a su merced y pueda destruirla como tal? Miedo al otro.

¿Y qué dice Jesús?
Mt 10.28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar
Es el alma lo que importa, lo que tiene existencia más allá de lo que dure el trayecto que llamamos vida y ella es la que puede tener paz aun cuando su vehículo mortal pueda no tenerla.
La paz que puede tener es la que tuvo y dejó Jesús: perfecta imbricación en el orden de Dios. Porque donde hay orden hay paz y la ordenación de Dios reside en el amor pues Él mismo es amor.
En el reino de Dios es el hacer el bien al otro el que rige pensamientos, sentimientos y acciones; no es la prevención, la ambición, la envidia, el egoísmo, el individualismo...No hay miedo al otro porque todos son uno, un conjunto de seres unidos entre sí y unidos a Dios.

Jn 17. 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,
21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 

Y cuando en  la Tierra sea vencido el miedo al otro y se vea al otro como un "hermano" a quien hacerle bien y a Dios como un "Padre" a quien respetar, obedecer y amar entonces se dará aquello de "así en la tierra como en el cielo", habrá en la Tierra la misma paz que en el "cielo".


Elspeth. 12-14
Citas de Reina Valera 1960

lunes, 8 de diciembre de 2014

Un error de Moisés

Moisés, y tras él todos quienes siguieron su comprensión, pensó que el Génesis sólo reflejaba la historia de sus antepasados pero ¿Qué leemos en Génesis?

Gn 26. 5 por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. 

Las leyes, los mandamientos, los estatutos vinieron con Moisés ¿Cómo iba  a guardarlos un Abraham anterior a Moisés? 

En cambio  leemos en Lucas
Lc 1. 5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet.
Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.

¿Señalaba Jesús a Zacarías como ese Abraham que cita Génesis?
Jn 8. 56 Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.

Citas de Reina Valera 1960
Elspeth